El streaming o flujo continuo

La televisión a la carta lleva años revolucionando el mundo de la tv. Mientras que hace unos años, no muy lejanos, solo existían unos pocos canales de televisión. En la actualidad, la inmensa cantidad de canales, hace que te pierdas en un sinfín de programaciones de la más variopinta diversidad. Desde la entrada de internet a nuestras vidas, los canales de televisión han ido sufriendo cambios paulatinos y a la vez, obligados para adaptarse a los tiempos. En tanto que los primeros canales de pago que llegaron a España, iban de la mano de un decodificador, en la actualidad, basta con una conexión a internet y una cuenta para acceder, previo pago, eso sí, a una amplia oferta de contenido audiovisual.

Profesionales del sector de las comunicaciones de la talla de Oroc, expertos en telefonía móvil e internet, nos hablan de como el streaming, sigue revolucionando la forma de crear los contenidos y emitirlos. Las plataformas de streaming van de la mano de las compañías telefónicas que proporcionan servicios de telefonía, internet y televisión a un mismo tiempo. Y es que, si algo es fundamental para poder disfrutar de una buena plataforma de streaming, es contar con un buen servicio de internet, a ser posible de banda ancha y con muchos, muchos, gigas.

Para los que no tengan muy claro que es eso del streaming en realidad, deben saber que su finalidad, es la de permitir que los usuarios, consuman contenidos desde cualquier dispositivo que se halle conectado a la red. Es decir, una plataforma de streaming, como puede ser la archiconocida Netflix, permite al usuario ver una película, serie o programa, reproduciéndolo desde el principio, sin tener que descargarla previamente. Por lo tanto, el streaming, permite un consumo inmediato de todo tipo de contenidos sin tener que esperar a su descarga.

La transmisión en streaming, en directo, continuo o descarga continua (se la conoce de todas estas formas), es un método de distribución de contenidos multimedia a través de las redes informáticas disponibles. Lo mejor de todo es que no es necesario almacenar contenidos digitales en ningún dispositivo para visionarlos.

Un poquito de historia sobre el streaming

La transmisión de contenidos vía streaming empezó su andadura a principios del presente siglo. A medida que los servicios de internet ampliaban su ancho de banda, se igualaba la tasa de transmisión de datos que era necesaria para la transmisión de todo tipo de contenidos digitales y audiovisuales. Dentro de esta forma de transmisión cabían contenidos en diferido o en vivo. La mayor diferencia entre la televisión tradicional y el streaming, es la capacidad que ofrece a los usuarios para elegir el contenido que desea ver y cuando verlo.

El principio básico de este tipo de transmisión no es tan actual como podamos creer, ya en los años veinte del pasado siglo, se inventó un sistema de música de fondo que funcionaba en base a la transmisión continua de impulsos eléctricos. La tecnología de aquel momento no permitía aprovechar este invento como correspondía. No fue hasta los noventa que se aunaron los conocimientos y la tecnología necesarios para poder ofrecer este tipo de servicio. Siendo así, el streaming, tal y como lo conocemos hoy, se dio a conocer al público en el año mil novecientos noventa y cuatro, cuando los británicos Rolling Stone, transmitieron un extracto en directo de su concierto ofrecido en Dallas. Este directo, era parte de una publicidad y promoción de los servicios que ofrecía la cadena de pago Showtime. La transmisión de este contenido, fue posible gracias a la tecnología Multicast Bone, creada en mil novecientos noventa y dos para transmitir conferencias de carácter académico.

En el año mil novecientos noventa y cinco, se desarrollo el Real Audio 1.0, formato de audio que permitía emitir en streaming audio por internet. El impacto de este formato en el mundo de las telecomunicaciones digitales insinuaba la capacidad que ofrecía el formato y las posibilidades a desarrollar.

Sin embargo, no fue hasta mediados de la primera década de este siglo, que se desarrollan las verdaderas posibilidades de la tecnología. El éxito de YouTube en el año dos mil cinco, fue el detonante del boom de este tipo de emisiones. A partir de ese momento, aparecen los gigantes de la industria de contenidos de streaming que abarcaron y abarcan, tanto la televisión y cinematografía como los videojuegos y la radio online.

Actualmente, el streaming esta en todas partes. Todo tipo de contenidos digitales pueden visionarse, escucharse o incluso, leerse online, sin necesidad de almacenar y descargar con anterioridad.

Así funciona el streaming

Verdaderamente, una transmisión por streaming, funciona del mismo modo que cualquier otra transmisión de datos mediante la red. La diferencia fundamental estriba en que no es necesaria esa descarga previa de los contenidos para poder reproducirlos. Los servicios de streaming, cuentan con espacio de memoria de datos informática que se encarga de almacenar temporalmente la información, donde se acumulan los contenidos para se reproducidos con efecto inmediato.

De esta manera, los datos se transmiten, reciben y reproducen a gran velocidad, siempre que el ancho de banda que procure el operador de internet, iguale o supere esa tasa de transmisión de información. Siendo así, cuanto mayor volumen de datos posea un paquete, más información habrá que procesar, almacenar y reproducir. De ahí derivan aspectos como la calidad de imagen y sonido.

La transmisión vía streaming cuenta con su propia clasificación, en virtud del tipo de información que se consume u ofrece:

  • Audio: un streaming de audio, permite escuchar archivos de audio, como resulta obvio. Radio o podcast que se escuchan a través de internet e incluso, pueden realizarse llamadas o trasmitir mensajes de audio.
  • Video: este tipo de streaming, permite la transmisión y recepción de un flujo continuo de imágenes en movimiento.
  • Contenido audiovisual: en este tipo se combinan audio y video, películas, series, programas, etc., son parte de los contenidos en streaming que se pueden consumir.
  • Videojuegos: gracias al streaming, se pueden descargar los datos necesarios para jugar con rapidez y en línea. En algunos casos se requiere descarga previa de una parte del software, mientras que en otros no es necesario contar con ninguna descarga. Basta con acceder al sitio web y conectarse para jugar.

Para finalizar con este breve repaso por el streaming y las posibilidades que ha abierto esta tecnología a los medios de comunicación y creación de contenidos, veamos cuales son algunas de las plataformas de streaming más conocidas en la actualidad.

La pionera en esto del streaming, Youtube, es una de las plataformas más utilizadas y conocidas desde sus orígenes. En esta plataforma cuyos contenidos, son gratuitos en gran medida, puedes encontrar todo tipo de contenidos digitales, desde programas conocidos a mensajes publicitarios.

De las más populares, aunque cada vez cuenta con más competencia, Netflix. Esta plataforma ofrece, previa suscripción, acceso a miles de series y filmes de consumo directo. Cuentan con su propio botón en muchos de los televisores que hoy, se venden.

Como refugio para los artistas musicales, Vimeo es una de las plataformas de streaming con mayor longevidad y con gran popularidad entre melómanos y músicos.

En el entorno de los datos y el mundo virtual, destaca Google Cloud Streaming, alternativa para el almacenamiento de aplicaciones en el ordenador. Gracias a la nube, no es necesario contar con espacio en la memoria del dispositivo, la nube es un entorno virtual que recibe y envía datos aprovechando la tecnología en la que se basa el streaming.

Todos disfrutamos en mayor o menor medida de contenidos emitidos en streaming. Es tal la oferta que puedes encontrar que resulta difícil decantarse por unos u otros servicios de streaming. Los contenidos digitales están ganando la batalla a los tradicionales a la espera de comprobar que será lo próximo para revolucionar el sector.

 

 

 

 

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