Los platos gourmet nacionales triunfan en los catering.

No hay evento que se precie sin un buen catering. Sea una reunión familiar o de empresa, deseamos agasajar a nuestros invitados con la mejor comida y bebida posible. De entre ellos, los productos gourmets españoles suelen ser la opción más elegida.

Un catering es un servicio de comida colectiva ofrecido por una empresa especializada fuera de unas instalaciones utilizadas habitualmente para ese uso. Es decir, que no se trata de un restaurante o un salón de bodas y comuniones.

Contratar un catering implica contratar personal especializado encargado de prestar el servicio. Un equipo de cocineros que traerá la comida preparada, un grupo de camareros para servirla y un equipo de limpieza que se encargará de dejar las instalaciones igual de limpias que antes de empezar el evento.

Esto implica también acondicionar el área para realizar la comida. Siempre será necesario que la empresa de catering nos provea de vajilla, cristalería, cubertería y manteles suficientes para todos los invitados. Con frecuencia es necesario alquilar mesas y sillas para los asistentes.

Una de las opciones más utilizadas en los últimos años es la contratación de carpas con capacidad para 100, 500 o 1.000 personas. Esto da la posibilidad de efectuar comidas en espacios abiertos y lugares al aire libre.

El sector del catering no deja de crecer.

Según el periódico El Confidencial Digital, el sector del catering mantiene un crecimiento continuado en nuestro país del 15% desde el 2013. Solamente interrumpido por los años 2020 y 2021 a consecuencia de la pandemia del Covid -19.

Su ámbito de actuación sobrepasa las celebraciones familiares típicas, como son las bodas, bautizos y comuniones, y cubren una cantidad de situaciones amplísima.

Desde abastecer habitualmente centros educativos y sanitarios, introducirse en el mundo de la empresa, cubrir congresos y simposios profesionales o encargarse de la comida en reuniones de amigos más o menos amplias.

La gran mayoría de empresas que prestan estos servicios son empresas de menos de 100 trabajadores, en muchos casos empresas familiares que generan miles de puestos de trabajo, directos e indirectos, por todo el país.

El auge de esta actividad se debe a tres motivos, principalmente:

  1. La posibilidad de comer en los centros de trabajo y de estudio para aprovechar mejor la jornada. Para ello se necesitan empresas que se encarguen de suministrar la comida. A eso hay que añadirle centros geriátricos, guarderías y colegios que subcontratan este servicio.
  2. La tendencia de organizar eventos y celebraciones en lugares que no están habituados para este fin. Desde parques, jardines privados, fincas y haciendas, hasta lo que pueden ser centros de reuniones alquilados para la ocasión.
  3. El avance de los medios tecnológicos y de la infraestructura. Que posibilita que se pueda llevar la comida y bebida al lugar de la celebración sin romper la cadena de frío o calor, y acondicionar el lugar para servir la comida.

Esto ha dado lugar a una gran especialización y variedad dentro del sector.

Productos estrella.

Dentro de las diferentes opciones que ofrecen las empresas especializadas, los clientes optan mayoritariamente por una comida casera y tradicional frente a otras alternativas más exóticas. En eventos de cierta relevancia, los productos más solicitados son las grandes joyas de nuestra gastronomía. Entre ellos destacan:

  • Jamón ibérico. Hacer una celebración familiar o de empresa y contratar a un camarero especializado en cortar jamón, que durante la comida está preparando tapas que los invitados pueden degustar, es sinónimo de éxito. Con este gesto se convierte la comida en un acto inolvidable.
  • Pulpo gallego. Según nos comentan los gerentes de Catering A Morena, una empresa con bastante experiencia en el sector, el pulpo es uno de los productos más solicitados por los clientes. Es un plato que gusta a todos, asociado con celebraciones y que es complicado cocinarlo y condimentarlo bien.
  • Quesos. España tiene una oferta de quesos amplísima, de alta calidad, con la que se pueden preparar tablas “delicatessen”. No solo tenemos el queso manchego, disponemos de los quesos de Mahón, del queso idiazábal vasco, del queso cabrales asturiano, del queso de tetilla gallego o la torta de casar y el queso de la Serena extremeños, y un largo etcétera. Una variedad que no deja a nadie indiferente.
  • Semiconservas de pescado y salazones. En los caterings se suelen servir aperitivos, y entre ellos no pueden faltar, si queremos tener cierta clase, productos como las anchoas del cantábrico, la ventresca de atún o la mojama.
  • Paellas y fideuá. No se puede hacer un catering en Valencia sin servir paella. La más apreciada por los lugareños es la paella tradicional valenciana, con pollo, conejo y garrafón. Es también una opción a tener en cuenta si tenemos invitados extranjeros, ya que la paella es uno de nuestros platos más internacionales. En cuanto a las nuevas variantes, son bastante apreciadas las paellas vegetarianas, con alcachofas y pimiento verde, y sin ningún tipo de carne. La fideuá y los arroces secos marineros son otros platos bastante apreciados.

Ventajas de contratar un catering.

La revista digital The gourmet Journal presenta 5 ventajas para contratar un catering en lugar de llevar a nuestros invitados a un restaurante.

  1. Variedad de comida. Por lo general, las empresas de catering ofrecen diferentes platos entre los que pueden elegir los comensales. Una empresa de calidad estará atenta a las posibles alergias e intolerancias alimentarias de los invitados y les servirá una opción adecuada, si bien es recomendable informarle con antelación. Otra de las cosas que suelen hacer estas empresas es preparar una opción de comida vegana a la que se puedan acoger los interesados. Lo hacen debido al auge que está alcanzando este modelo de alimentación saludable.
  2. El lugar no es problema. El catering se desplazará al sitio que le hayamos indicado. Dejará todo preparado para que se pueda celebrar la comida. Da igual que estamos en una finca, una casa rural o hayamos decidido celebrarlo al aire libre, lo dejarán todo listo.
  3. Flexibilidad. Las empresas de catering tienen más capacidad de adaptación que un restaurante. Tanto al estilo de evento que queramos celebrar, como al número de asistentes. Más aún, nos harán sugerencias para servir una comida más acorde con la celebración. No es lo mismo atender a una boda, que a un cumpleaños, que a una comida de empresa.
  4. Presupuesto. El catering nos permite negociar un precio cerrado. En el que se va a servir una cantidad de comida y bebida determinada. De esta manera nos evitamos sorpresas a la hora de pagar.
  5. La limpieza. Una de las cosas que más pereza da es limpiar cuando se ha terminado la celebración. La empresa de catering dejará todo recogido y limpio cuando se hayan marchado los invitados.

Recomendaciones para contratar una empresa de catering.

Según la Asociación Empresarial de Catering (AEC), el cliente debe seguir una serie de orientaciones para asegurarse que va a recibir un servicio de calidad.

En primer lugar, debe cerciorarse de que todo el personal que le va a atender tiene el carnet de manipulador de alimentos y que siguen los protocolos marcados por las normativas de sanidad para evitar que se produzcan posibles intoxicaciones alimentarias. En concreto, el APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Críticos), un sistema de autocontrol que asegura que la comida llega en perfecto estado al punto de consumo.

En segundo lugar, debe asegurarse de que no se rompe la cadena de temperatura. Es decir, que los alimentos llegan dentro de contenedores isotérmicos homologados y que viajan en vehículos que garantizan el control de la temperatura. Llevar las viandas dentro de tuppers en el maletero de una furgoneta normal no es una práctica correcta.

La empresa prestadora de servicios debe tener todos los permisos sanitarios y fiscales en regla. Eso incluye la licencia municipal para realizar la actividad, la inscripción en el Registro de Actividades Económicas en el epígrafe correspondiente y la constatación en el Registro General Sanitario de Alimentos.

El lugar donde se celebra el evento debe tener unas condiciones mínimas para poder preparar y servir las comidas. Por tanto, ha de contar con un espacio dedicado únicamente a esa tarea mientras dure el servicio. Debe estar limpio, ventilado y dotado de suministro eléctrico para enchufar los equipos que se vayan a utilizar: horno, armarios calientes, isotermo, etc.

Así mismo, el lugar debe tener unas condiciones higiénicas suficientes que permita la prevención de enfermedades durante la manipulación de alimentos, en el servicio y en el espacio en general.

Es importante que la empresa de catering cuente con un seguro de protección civil que prevenga cualquier incidencia o siniestro.

Estas recomendaciones que propone la AEC previenen los problemas que pudieran surgir durante el servicio de comidas, y en el caso de que sucedieran, permite exigir responsabilidades a quien corresponda.

Como dice el refrán: más vale prevenir que curar. Si bien la patronal del sector marca estas pautas, también es cierto que la inmensa mayoría de las empresas de catering las cumplen. Y que muy pocas de ellas cometerían la imprudencia de realizar un servicio en unas condiciones de salubridad que no fueran las adecuadas.

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