¿Te sangran las encías? Te contamos cómo solucionar este molesto problema.

El sangrado de encías, conocido como gingivitis, es uno de los principales signos de que nos indica que algo no va bien en nuestra boca. Este problema suele aparecer cuando no cuidamos adecuadamente nuestra higiene dental, como el método de cepillado. Si al cepillarnos notamos que las encías sangran, es probable que haya acumulación de placa bacteriana cerca de ellas, provocando que estas se inflamen y enrojezcan, incrementando así su sensibilidad.

No debemos pasar por alto este sangrado, ya que no solo nos indica que tenemos que mejorar nuestras prácticas de higiene oral, es importante señalar que la gingivitis no solo está relacionada a la limpieza inadecuada; factores como el tabaquismo, el estrés y ciertas condiciones médicas también pueden contribuir.

Para hacer frente a la gingivitis, no solo debemos enfocarnos en eliminar la placa mediante una buena limpieza dental, por ello, en este artículo te contaremos cómo solucionar este problema y qué pasos tienes que seguir para evitar que la gingivitis evolucione a problemas periodontales más graves.

¿Qué consecuencias puede tener si lo vamos dejando?

En primer lugar, desatender la gingivitis puede llevar a una inflamación persistente de las encías, y con esto hay que tener mucho cuidado ya que no solo causa molestias, sino que también puede provocar la recesión de las encías, exponiendo las raíces de los dientes. Esta exposición aumenta el riesgo de sensibilidad dental y puede hacer que los dientes sean más propensos a las caries.

Otro factor a tener en cuenta es que la gingivitis no se limita solo a las encías, puesto que puede afectar al hueso que sostiene los dientes. Si esto no se trata a tiempo, la inflamación puede avanzar hacia las capas más profundas de los tejidos, dando lugar a la periodontitis, una etapa más avanzada que puede causar la destrucción del hueso que sostiene los dientes, lo que eventualmente lleva a la pérdida de piezas dentales.

La conexión entre la salud bucal y la salud general es cada vez más evidente, y es que no debemos olvidar que la gingivitis no solo afecta la boca, sino que también se ha relacionado con problemas de salud más amplios, como enfermedades cardiovasculares y diabetes. Las bacterias presentes en las encías inflamadas pueden entrar en el torrente sanguíneo, contribuyendo a la inflamación en otras partes del cuerpo.

Además, la presencia constante de inflamación crónica en el cuerpo puede afectar el sistema inmunológico, debilitándolo y haciendo que sea más difícil combatir otras enfermedades. Por lo tanto, tratar la gingivitis no solo es esencial para mantener una sonrisa sana, sino también para proteger nuestra salud en general.

Pasos para prevenir la gingivitis y el sangrado.

  1. Cepillado regular: cepilla tus dientes al menos dos veces al día, preferiblemente después de las comidas principales, aunque no olvides esperar al menos 20 minutos para hacerlo. Utiliza un cepillo de dientes de cerdas suaves y asegúrate de cepillar todas las superficies de los dientes, incluidas las encías y la lengua.
  2. Técnica de cepillado adecuada: realiza movimientos suaves y circulares o de arriba hacia abajo (en el enlace de arriba puedes encontrar más técnicas de limpieza) asegurándote de llegar a las áreas de difícil acceso. Evita cepillar con demasiada fuerza, ya que esto puede dañar el esmalte dental y las encías, incentivando su retracción.
  3. Uso de hilo dental: el hilo dental es crucial para eliminar la placa y los restos de alimentos que se quedan entre los dientes y a lo largo de la línea de las encías, ya que con el cepillado no es suficiente para acceder a estos lugares. Asegúrate de usar hilo dental al menos una vez al día.
  4. Enjuague bucal: un enjuague bucal antimicrobiano puede ayudar a reducir la cantidad de bacterias en la boca. Consulta con tu dentista para elegir un enjuague adecuado para ti, ya que el tipo de enjuague que deberías usar depende de tus necesidades.
  5. Visitas regulares al dentista: te recomendamos que programes revisiones dentales periódicas al menos dos veces al año, para que, mediante la periodoncia, tu dentista pueda detectar y poner solución a ciertos problemas de las encías antes de que se vuelvan más serios, como afirman los expertos de Clínica Sánchez Arranz.
  6. Alimentación saludable: una dieta equilibrada con abundancia en frutas, verduras y alimentos ricos en calcio contribuye favorablemente a la salud bucal. Ten en cuenta también que debes evitar el exceso de azúcares y alimentos procesados, ya que estos pueden favorecer la formación de placa.
  7. Evitar el tabaco: el tabaquismo, además de amarillear los dientes y afectar a la estética dental, es un factor de riesgo para la gingivitis y otras enfermedades periodontales, por lo que dejar de fumar puede mejorar significativamente la salud de las encías.
  8. Controlar el estrés: practicar técnicas de relajación, como la meditación o el yoga, puede ayudar a reducir el estrés y mejorar la salud general, incluida la bucal.
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