Tips para ser un diseñador de interiores

diseño de interiores

Si eres de aquellos que les gusta ir decorando la casa y cuando vienen invitados solo recibes felicitaciones por el buen gusto que tienes, es posible que te pueda gustar si te agradaría dedicarte al sector del diseño de interiores.

¿Cuál es la diferencia entre decoración y diseño de interiores?

Es posible que parezca lo mismo, pero no lo es. Los diseñadores de interiores, como nos comentan desde sergionistico.com es necesario que tengan conocimientos a nivel arquitectónico que valgan para comprender mejor la estructura interior de un edificio, así como gestionar el espacio para que sea más funcional y optimizado.

En el caso del decorador, en cuanto se encuentre definida la estructura, se le dará el valor estético a cada uno de los espacios, donde las herramientas más importantes son la creatividad y la innovación.

Será quien elegirá el mobiliario, las texturas, colores, accesorios para la iluminación y la decoración.

Hablamos de unas disciplinas que se complementan, por lo que muchas veces un decorador va a precisar del trabajo de un diseñador de interiores y al revés. Sucede en algunos casos que la misma persona puede hacer ambas funciones.

Se te debe dar bien el diseño

Todo el mundo no vale para todos los trabajos. En el campo del diseño de interiores, nos encontramos con una profesión que no la puede ejercer cualquiera. Es preciso tener algo especial que hace que puedas tener la capacidad para ver el conjunto, determinar los espacios, la luz y los colores, así como la posición de los muebles. Si tienes de manera innata todo esto, conseguirás lograr el éxito.

Detrás de dicho trabajo existen muchos conocimientos

No es solo contar con el gusto adecuado y saber cómo se combinan los colores, tejidos o espacios. Deberás tener buenos conocimientos en materia de diseño, conceptos espaciales, de dibujo técnico, así como programas informáticos de diseño.

Un profesional del diseño de interiores va a estar muchas veces contactando con los arquitectos, constructores, obreros o propietarios, donde todos se debe llevar bien.

Esto hace que deba contar con conocimientos en fontanería, electricidad, muros de carga, etc.

La empatía

Es una profesión en la que se trabaja codo a codo con bastantes personas. Comenzamos con los propios clientes, puesto que debes escucharles y conocer las necesidades y gustos que tengan, así como acomodarte a ellos. Se les puede dar consejos, pero no imponerles nada que tu pienses que pueda ser lo mejor.

Pensemos que es un trabajo que está expuesto al público constantemente y con muchos gremios profesionales.

No siempre te vas a encontrar con clientela o proveedores que sean agradables, por lo que es necesario contar con mano izquierda para poder solventar ese tipo de graves situaciones.

Crear tu propio portfolio

Con cada proyecto que realices, puedes crear una carpeta en la que aparezcan imágenes de los trabajos. Por todo ello es buena forma de convencer a una clientela de que tú deberás trabajar con ellos.

Nos encontramos ante un trabajo bastante visual y es lo que se precisa, ver otra serie de proyectos que hayas podido realizar.

Mucha gente se pregunta cómo se debe mostrar un portfolio si se está comenzando. Es bueno empezar haciendo trabajos a familiares, así como ofertar de manera gratuita los servicios a buen precio.

Deberás hacerte notar, la competencia es importante

Nos encontramos ante un negocio de bastante competitividad, en especial en los últimos años. Sí que es cierto que ahora hay una tendencia a la decoración de los locales y hogares, lo que hace que exista gran demanda.

La mejor forma de que sobresalga es que se esté en formación continua, así como enterarse de las últimas tendencias existentes. Hablamos de ofertar algo distinto y que nos hagamos notar.

No te olvides de que el estilo del cliente primará

Sí que es cierto que como diseñador de interiores se pueden ofertar multitud de estilos distintos, pero no debemos olvidar que la clientela al final es la que define el estilo que estará más de acuerdo con los gustos y el estilo de vida.

El que tengas unos buenos conocimientos en materia de decoración o que te lo halaguen no significará que no debas pensar y valorar la opinión que tengan los clientes al respecto.

El diseño de interiores es un trabajo complejo, pero también es verdad que es bastante enriquecedor.

Conclusiones

Esperamos que después de todo esto que hemos relatado tengas suficientes armas para saber que es posible ser un diseñador de interiores adecuado, pero siempre teniendo claro la necesidad de una formación adecuada.

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